Asamblea de vecinos autoconvocados de Villa Bosch
LA ASAMBLEA ES TODOS LOS MARTES A LAS 19:30 EN EL MURO.
Y TODOS LOS SÁBADOS ESTAMOS TRABAJANDO EN LA HUERTA DESDE LAS 10:00
.: : :.

RESUMIENDO: EN QUÉ ANDAMOS Y EN QUÉ ANDUVIMOS

¿SABÍAS DE LA TERMINAL DE MICROS DE LARGA DISTANCIA?

¿CONOCÉS LA HUERTA? ESTÁ LINDA LINDA

¿PODÉS CREER QUE NOS ESTÁ INTIMANDO LA POLICÍA
Y QUE VOLVIÓ A DENUNCIARNOS EL SR. DI PAOLO?

...

EL DÍA DE LA BESTIA

EN UN MOMENTO ME ENCONTRÉ SENTADA EN LA CALLE, CON UN NUDO EN LA GARGANTA. UN RATO ATNES HABÍAN GOLPEADO A DOS VECINOS.

DE FONDO HABLABA CIORCIARI, QUE APARECIDO DE LA NADA HABÍA TOMADO LA PALABRA. REPETÍA POR ENÉSIMA VEZ SU DISCURSO VACÍO.

ME FIJÉ Y VI QUE LO ESCOLTABA LA MISMA PATOTA QUE HABÍA ATACADO A LOS CHICOS. Y QUE TAMBIÉN ESTABAN RODEANDO A TODA LA ASAMBLEA.

TUVE MUCHAS GANAS DE LLORAR.

¿CÓMO LLEGAMOS A ESTO?
La marcha iba a ser como todas. Esta vez íbamos hasta la Municipalidad, en Caseros. Allí haríamos la asamblea, para pensar juntos los próximos pasos, para decidir sobre ese muro que todavía nos impide transitar por nuestro bosque.

APARECE LA PATOTA MUNICIPAL
Unas cuadras antes de llegar, nos interceptan más de 20 patoteros que respondían a la intendencia de Hugo Curto. Nos intimidaron y amenazaron. Querían que alteráramos el rumbo. Cambiamos la ruta, aunque retomamos luego hacia Av. San Martín.
Y ahí estaban esperándonos otra vez. Empezaron a empujar y provocar a algunos chicos. Los pibes no respondieron.

Y LLEGARON LOS GOLPES
A pesar de esto, a uno de los chicos le dieron dos golpes en la cabeza hasta dejarlo en el piso. A otro le rompieron la nariz golpeándolo con un casco.
Mientras los asistíamos e íbamos viendo qué pasó, la patota se alejó y –después supimos– se apostaron en la Municipalidad.

SEGUIMOS MARCHANDO
La marcha siguió, aunque por seguridad no fuimos hasta la Municipalidad. Nos quedamos en la esquina cortando el túnel, e intentando hacer la asamblea allí. A los pocos minutos apareció el presidente del Consejo Deliberante, Agustín Ciorciari, y aprovechando nuestro desconcierto, insólitamente, tomó la palabra.

QUÉ DIJO CIORCIARI
Por enésima vez quiso explicar lo inexplicable. Que "no pueden más que esperar que termine de aprobarse la Ley de Expropiación". Ese proyecto confuso y mentiroso. Otra vez plazos. Otra vez mentiras.

¿Y LA PATOTA?
Y la patota –increíble, pero real– no sólo lo escoltaba, sino que rodeaban toda la asamblea.
En su discurso repetido y vacío, Ciorciari no dijo una sola palabra sobre el ataque que habían sufrido los pibes minutos antes.

¿Y LA POLICÍA?
La policía siempre supo el recorrido de cada marcha, porque se lo presentamos previamente cada vez. Ellos suelen ir cortando la calle, unos metros delante nuestro.
Tanto en la primera intercepción que nos hace la patota, como cuando atacaron a los pibes, justo y sólo en esas dos ocasiones, la policía no estaba ahí.

TODAVÍA HAY MÁS APRIETES
Más tarde, cuando ya todos estábamos en nuestras casas, circularon autos en los que iba el intendente, que identificaron y amenazaron a un vecino que caminaba por la vereda hacia su casa.

UN TROPEZÓN NO ES CAÍDA
Desconcertados, sí. Angustiados, también. Un poco asustados. Cansados.
Sin embargo, volvimos todos juntos a Villa Bosch. Cantando. Haciendo ruido. Sabiendo que volvíamos a reunirnos. Que volvíamos a hacer asamblea. Que volvíamos a informar, difundir, denunciar y marchar.
Que vamos a lograr que ese muro caiga y que los vecinos vamos a volver a caminar por nuestro bosque, como lo hicimos siempre.

SIGAMOS DEFENDIENDO LO NUESTRO
Nuestra lucha es justa y necesaria. No nos dejemos paralizar por el miedo. No nos dejemos patotear.
Ya hemos logrado mucho. La obra se suspendió. El barrio está movilizado.
.: Sumáte y participá :.
Defendamos juntos nuestros árboles y nuestros derechos