Nuevas denuncias del dueño, Sr. Di Paolo, a asambleístas.La policía invocando juezas fantasmagóricas y contravenciones absurdas, autorizaciones municipales imposibles, y "no nos va a quedar otra que confiscar los equipos de sonido" (ya ampliaremos info).
Decidimos que no tocaran las bandas. A pesar de todo este delirio, no íbamos a poner en riesgo los equipos de los chicos.
Pero hubo gente que se quedó igual.
La murga salió aún sin equipos de sonido y nos llenó de alegría.
Hicimos una asamblea y conversamos sobre lo que pasó.
Nos quedamos cantando un rato.
Vamos a seguir reuniéndonos. Convocando. Ocupando las veredas. Haciéndonos escuchar aun sin amplificación. Cantando y bailando. Compartiendo. Trabajando juntos.